¿Tienes claros los pasos a seguir para proceder a la limpieza óptima de tus equipos de protección individual? Estas son nuestras recomendaciones.

Tal y como habrás podido comprobar si sueles prestar atención a los contenidos que difundimos en nuestro blog, o revisas habitualmente las diferentes publicaciones realizadas, en las últimas semanas hemos otorgado un espacio preferente a reflexionar sobre los diferentes equipos de protección individual que, en la práctica, deben formar parte de tu equipamiento durante la aplicación de tratamientos fitosanitarios.

Así, a partir de este repaso pormenorizado, consideramos interesante completar esta información incidiendo en aquellas buenas prácticas a tener en cuenta a la hora de proceder a su limpieza una vez finalizado el proceso de aplicación.

En líneas generales, para reducir el riesgo de contacto directo con el producto empleado, siempre será preferible contar con la colaboración de otra persona para la retirada de los diferentes elementos que conforman tu equipo de protección individual, sobre todo en lo referente a tu traje de protección, tus guantes y tu calzado.

No obstante, en el caso de que esto no sea posible, tómate el tiempo que necesites para garantizar la retirada de tu equipamiento evitando cualquier contacto accidental con el tratamiento utilizado, y actúa con una especial precaución en aquellos elementos que cuentan con un mayor grado de impregnación.

Una vez retirado el traje, si este es desechable, procede a su doblado por su capa interior, formando una especie de saco que posteriormente deberás introducir dentro de una bolsa de plástico o cualquier otro material impermeable. Así, facilitarás al máximo su traslado en unas adecuadas condiciones de seguridad hasta el punto de recogida autorizado más próximo.

Por el contrario, tanto si utilizas un equipo de protección corporal concebido para varios usos como en relación a tus guantes, botas y gafas protectoras, el procedimiento más adecuado consistirá en su limpieza exterior e interior con agua jabonosa.

Tras su lavado exhaustivo, será preciso esperar a que estos elementos se encuentren completamente secos, supervisando este aspecto antes de proceder a su depósito en una caja o contenedor reservado específicamente para la conservación óptima de tus equipos de protección.

Como ya te hemos comentado en anteriores ocasiones, lo ideal es que este contenedor se encuentre en las proximidades del espacio dedicado al almacenamiento de tus productos fitosanitarios, pero no en su interior, para poder emplear tus equipos de protección en el caso de que se produzca cualquier incidencia y sea preciso acceder a esta estancia de una forma totalmente segura, evitando así cualquier riesgo.

 

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