Durante los meses de verano, el riesgo de incendios forestales aumenta exponencialmente en nuestro territorio. Toma medidas para proteger nuestro entorno.

El incremento de las temperaturas asociado a la llegada del verano implica, como sabes, un aumento exponencial en el riesgo de que se puedan producir incendios forestales que afecten a nuestro entorno natural e incluso, si no se consiguen controlar de una forma efectiva, provocar un serio peligro de daños en zonas habitadas.

En este sentido, es totalmente necesario que desde el ámbito de la agricultura tratemos de poner en marcha todos los medios que están a nuestro alcance para evitar que diversas acciones asociadas al trabajo diario en el campo, y que en otras épocas del año implican un riesgo muy inferior o prácticamente nulo, puedan suponer el origen de un incendio forestal fortuito o accidental.

Por este motivo, desde AEPLA hoy queremos reflexionar contigo sobre la importancia de este aspecto, ofreciéndote un repaso de aquellas medidas preventivas que te pedimos encarecidamente que pongas en práctica durante estos meses para contribuir a evitar la peligrosísima aparición del fuego en nuestro entorno agrícola y natural:

  • En primer lugar, consideramos imprescindible recordarte que está terminantemente prohibido realizar quema no autorizada de rastrojos y otros restos de la actividad agrícola durante todo el año, y muy especialmente en estos meses.
  • En consecuencia, si tienes la necesidad de realizar esta práctica, contacta con las autoridades competentes en materia agrícola y forestal en tu comunidad autónoma, para informarte de la posibilidad de hacerlo de una forma controlada y conocer los requisitos esenciales a llevar a cabo en el supuesto de que te lo permitan de forma excepcional.
  • En caso de que sea así, lo cual es altamente improbable en estas fechas, respeta escrupulosamente y en todo momento las indicaciones realizadas por las autoridades, no solo para evitar una fuerte sanción económica, sino también y, sobre todo, para garantizar al máximo tu seguridad y la de tu entorno.
  • Entre estas medidas preventivas destaca el hecho de no proceder a la quema de rastrojos en días con una fuerte intensidad del viento y/o sequedad ambiental, o la necesidad imperiosa de supervisar el desarrollo de esta práctica en todo momento, hasta que se compruebe que el foco se ha apagado totalmente.
  • Por otro lado, ten presente la necesidad de extremar el cuidado y limpieza de las lindes y caminos de acceso a tu explotación, procediendo a la retirada de vegetación seca en el caso de que lo consideres necesario para evitar que pueda contribuir a la propagación de posibles incendios forestales.
  • También será sumamente importante prestar una especial atención en el uso de maquinaria agrícola que pueda generar cualquier riesgo de incendio fortuito, ya sea por la generación de ‘chispazos’, cortocircuitos o sobrecalentamiento del dispositivo, como soldadores, desbrozadoras o motosierras, por citar algunos ejemplos.
  • Asimismo, te recomendamos también cumplir con las medidas obligatorias dirigidas al conjunto de la población cuando te encuentres en espacios especialmente sensibles de tu explotación o próximo a un entorno natural y forestal, como son no realizar hogueras o barbacoas, no arrojar colillas o evitar dejar cualquier tipo de desperdicio, y en especial aquellos que puedan generar un ‘efecto lupa’.
  • Para finalizar, solo nos queda recordarte que, en caso de que, a pesar de todas estas medidas, detectes la generación de un incendio, o percibas su presencia, desplázate hasta un lugar seguro y contacta de forma urgente con el Teléfono de Emergencias 112, y/o el que tengas a disposición en tu comunidad autónoma, para poner en marcha las actuaciones pertinentes para su extinción. En estos casos, lo más importante es actuar de forma rápida para garantizar tu seguridad y minimizar daños, dejando a un lado la idea de que puedan exigirte cualquier responsabilidad por lo sucedido.