El creciente desarrollo de huertos urbanos aporta un gran número de beneficios, a nivel individual y colectivo.

En los últimos años se está percibiendo un considerable incremento del interés por el desarrollo de huertos urbanos en nuestro país, tanto en parcelas de uso comunitario o compartido como, incluso, en aquellos espacios particulares o privados de la vivienda que permiten la instalación de estos pequeños cultivos, ya sea en balcones, terrazas, patios o zonas ajardinadas.

Esta tendencia no solo es un fiel reflejo del arraigo cultural de nuestra sociedad con las actividades agrícolas, que se mantiene vigente en los núcleos urbanos, sino también a una mayor concienciación con aquellas actuaciones que contribuyen a mejorar nuestra sostenibilidad y contacto directo con el medio ambiente.

Pero, además, la instalación y mantenimiento de huertos urbanos conlleva toda una serie de beneficios a nivel personal y colectivo, que repercuten positivamente tanto en la persona o personas que se responsabilizan de su cuidado como en el conjunto de la ciudadanía, entre los que consideramos necesario destacar los que te mostramos a continuación:

  • En primer lugar, y como hemos comentado anteriormente, el aprovechamiento de espacios particulares y públicos para el desarrollo de huertos urbanos es una magnífica oportunidad para mantener vigente la necesaria relación entre aquellas personas que residen en núcleos urbanos con su entorno natural, y en concreto con la agricultura.
  • Este aspecto también supone una excelente oportunidad de incrementar la concienciación, tanto de adultos como de los más pequeños, hacia la necesidad de proteger nuestro medio ambiente, al responsabilizarnos del crecimiento y desarrollo óptimo de pequeños cultivos, que es preciso proteger de agentes externos como la contaminación, la aparición de plagas o los efectos del cambio climático.
  • Del mismo modo, dedicar nuestro tiempo a la gestión de un huerto urbano es una alternativa a tener en cuenta a la hora de dejar a un lado la rutina diaria y centrarnos en una actividad que, si bien requiere planificación y esfuerzo, está íntimamente relacionada con la tranquilidad y la relajación.
  • Por eso, supone también una actividad recreativa sumamente recomendable tanto para iniciar a nuestros hijos en el interés por el medio ambiente, la agricultura y su alimentación, como para aquellas personas que, después de su jubilación, quieren disfrutar de un entretenimiento que ocupe su tiempo de una forma productiva.
  • Asimismo, en el caso de los huertos comunitarios de titularidad municipal, su desarrollo pasa por ser una solución muy a tener en cuenta para favorecer la cooperación vecinal y dar un uso atractivo y funcional a zonas urbanas infrautilizadas o que requieren de una transformación urgente.