La alerta sanitaria generada por el coronavirus Covid-19 es un reto que está mostrando la capacidad de solidaridad y esfuerzo conjunto de nuestra sociedad.

Hace tan solo unas semanas, cuando se empezaron a difundir las primeras noticias sobre la expansión del coronavirus Covid-19 desde su origen inicial en la región china de Wuhan, era difícilmente imaginable pensar que, a día de hoy, nos encontraríamos en una situación como la actual.

Día tras día nos levantamos sobresaltados por la evolución de una enfermedad que se está cebando principalmente con los colectivos más vulnerables en términos de salud, y que ha obligado a la mayor parte de la población a quedarse en sus hogares, con el fin de limitar lo más posible el riesgo de contagio.

De igual forma, la necesaria serenidad ante un hecho de esta magnitud se está viendo alterada por dos de las principales lacras de la sociedad del Siglo XXI, como son el desarrollo de conductas individualistas y egoístas por parte de algunos ciudadanos y la propagación de bulos y fake news a través de las redes sociales, dirigidos únicamente a desinformar y crear alarmismo entre la población.

Pero estos dos aspectos no deben desviar el enfoque de las infinitas muestras de solidaridad y esfuerzo conjunto que está realizando nuestra sociedad en uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

No obstante, hoy queremos dejar a un lado las actitudes reprochables de una minoría, que ocupa un lugar que no merece en los medios de comunicación, para agradecer el comportamiento ejemplar de esa ‘inmensa mayoría silenciosa’ que no ha dudado en aunar esfuerzos para hacer frente a esta enfermedad, aun a sabiendas de las múltiples renuncias que será preciso soportar.

Trabajadores, autónomos y empresas que han visto afectada duramente su estabilidad laboral, familias que están renunciando a algo tan necesario en estos días como el contacto humano con sus seres queridos y sectores de actividad como los profesionales sanitarios, los agricultores o los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, por citar solo algunos ejemplos, que redoblan sus esfuerzos día a día para ganar la batalla al Covid-19.

Esta es la sociedad que estamos seguros de que vencerá al Covid-19 más pronto que tarde, y de la que todos y cada uno de nosotros debemos sentirnos orgullosos.