Como sabes, los productos fitosanitarios son un instrumento de gran ayuda para garantizar la salud vegetal de tus cultivos, así como para el cuidado de jardines y huertos familiares.

Pero, para alcanzar todo el potencial que este tipo de productos pueden ofrecerte, es necesario que tengas en cuenta una serie de consejos prácticos, relacionados con su uso de forma responsable y segura:

  • En primer lugar, será de gran importancia que realices un seguimiento frecuente de tus cultivos, con el fin de detectar a tiempo cualquier tipo de problema que pueda afectar a la salud de tus plantas.
  • Antes de tomar cualquier decisión sobre el uso de este tipo de productos, contacta con un técnico especializado y resuelve tus dudas, para conocer qué producto fitosanitario es el más adecuado atendiendo al cultivo afectado y al tipo de las malas hierbas y/o enfermedades detectadas.
  • A la hora de elegir el producto fitosanitario a utilizar, recuerda que su uso debe estar registrado en nuestro país, conforme a las normativas comunitarias, para el cultivo en el que se desea aplicar.
  • Del mismo modo, si el cultivo va a ser exportado deberás comprobar previamente que el uso de dichos productos fitosanitarios está cubierto por los LMR o las tolerancias de importación fijadas en los posibles países de destino.
  • No utilices nunca productos caducados o en mal estado, ya que podrían poner en riesgo tu seguridad y la de las plantas en las que se apliquen.
  • Sigue las recomendaciones reflejadas en la etiqueta y aplica únicamente la dosis indicada por el fabricante.
  • En la etiqueta del envase también podrás encontrar información sobre el tiempo necesario para que puedas entrar de nuevo a tu cultivo o plazo de reentrada. Respeta este intervalo para garantizar al máximo tu seguridad.
  • Respeta escrupulosamente el tiempo de espera entre aplicaciones, atendiendo a las especificaciones del envase y a la prescripción del técnico especialista consultado.
  • Asimismo, en el propio producto podrás encontrar información sobre el intervalo de tiempo necesario desde la última aplicación hasta la fecha de recogida de la cosecha.
  • Por último, solo nos queda recomendarte que trates de mantener un registro lo más exhaustivo posible de los productos que utilizas, para facilitar así un correcto seguimiento de sus aplicaciones y de su estado de conservación.