Ha llegado el momento de pasar de los planteamientos a los hechos. Todos debemos aunar esfuerzos para hacer frente con éxito al cambio climático.

El día 24 de octubre es la fecha elegida por la Organización de las Naciones Unidas para destacar la importancia de concienciarnos sobre un reto global que ojalá no tuviésemos que conmemorar, como es la imperiosa necesidad de tomar medidas para hacer frente al cambio climático.

A partir de la celebración del Día Internacional contra el Cambio Climático la ONU pretende alertar tanto a las instituciones públicas y privadas como a la población global en su conjunto sobre los cada vez más numerosos estragos que el calentamiento global está provocando sobre nuestro planeta, principalmente porque una gran parte de la responsabilidad de este fenómeno climático se debe a nuestros comportamientos y actitudes como sociedad.

Si bien el desarrollo experimentado en los procesos de producción en las últimas décadas ha servido para alcanzar unos niveles de bienestar y calidad de vida impensables hace tan solo un siglo, es preciso reconocer que en las innovaciones incorporadas a estos procesos industriales se cometió el error de otorgar un papel secundario a un aspecto tan importante como es el potencial sostenible de dichos procesos.

Como suele ocurrir especialmente en los periodos de bonanza, nuestra sociedad se ha centrado, quizás de forma excesiva, en ‘mirarse el ombligo’ y primar la adopción de un enfoque cortoplacista en nuestro día a día, sin reparar en los efectos que estas decisiones pudieran ocasionar a medio y largo plazo.

Es innegable admitir que este comportamiento como sociedad no ha sido el adecuado, pero más que detenernos en volver la vista atrás para depurar responsabilidades lo que urge en este momento es adoptar una postura proactiva y constructiva e identificar qué podemos hacer cada uno de nosotros para contribuir a ralentizar efectos a través de un comportamiento cada día más concienciado y responsable con nuestro medio ambiente.

En este sentido, desde AEPLA estamos comprometidos a promover, durante la próxima década, el desarrollo de soluciones de sanidad vegetal aún más sostenibles, así como a apostar decididamente por el desarrollo de procesos que favorezcan la incorporación de la economía circular en la gestión de nuestros envases.

Solo así, con la reflexión de todos y la identificación de las medidas sostenibles que podemos incorporar en nuestro día a día, podremos aunar esfuerzos para hacer frente con éxito al reto del cambio climático y poder permitir a las generaciones venideras disfrutar de un planeta tan maravilloso como el nuestro.